Jesús hace una distinción que casi todos pasan por alto: mi paz os doy; no como el mundo la da. Sea lo que sea lo que ofrece, deja claro que es algo distinto de lo que el mundo llama con esa palabra.
La frase de Pablo en Filipenses es más extraña de lo que parece. La paz de Dios sobrepuja todo entendimiento: no tiene sentido, no se explica por tus circunstancias, y llega igual. La describe como una guarnición alrededor del corazón y la mente, que es lenguaje militar.
Romanos 12:18 es el realista del grupo. Si se puede hacer, cuanto esté en vosotros, tened paz con todos los hombres. Dos condiciones en una frase. La Escritura no da por hecho que la paz con todos sea posible, solo que tu parte es tu responsabilidad.
Los versículos
Toca cualquier versículo para abrirlo en FirstVerse, donde puedes leer el pasaje que lo rodea, lo que escribieron los comentaristas y los pasajes relacionados.
Juan 14:27La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Abrir → Filipenses 4:7Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
Abrir → Isaías 26:3Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Abrir → Colosenses 3:15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
Abrir → Mateo 5:9Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Abrir → Salmos 46:10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios:
Abrir → Romanos 12:18Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.
Abrir → Salmos 29:11Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
Abrir → Proverbios 16:7Cuando los caminos del hombre son agradables á Jehová, aun á sus enemigos pacificará con él.
Abrir → Gálatas 5:22Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,
Abrir → Busca esto y más en FirstVerseAbre Filipenses 4:7 en FirstVerse. El versículo anterior te dice qué precede a esa paz.
Cómo leer estos pasajes
Casi todas las promesas de paz de esta página llegan con una cláusula pegada, y esa cláusula es casi siempre la parte que se cae cuando se cita el versículo.
Isaías no promete paz completa: se la promete a alguien cuyo pensamiento en ti persevera. Jesús no da paz sin más; precisa no como el mundo la da. Pablo no les dice a los romanos que vivan en paz con todos — dice Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, y pone dos condiciones delante de la instrucción antes de darla.
Leída con las condiciones puestas, la página deja de ser un conjunto de garantías y se vuelve algo más útil: una descripción de de dónde viene la paz, de quién depende y qué no es.
Cuanto está en vosotros
Romanos 12:18 es la frase más cuidadosamente acotada del Nuevo Testamento sobre las relaciones, y las acotaciones son deliberadas: Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.
Dos límites, uno encima del otro. El primero concede que puede no ser posible. El segundo confina la obligación a tu lado de la operación. Pablo escribe a gente que vive bajo una administración hostil, y no va a fingir que el resultado esté en sus manos.
El efecto práctico de esa formulación es definir dónde termina la responsabilidad. Quien ha hecho lo que estaba en él ha terminado, haga lo que haga la otra parte. Sin las condiciones, el versículo se convierte en una exigencia de conseguir la paz, con lo que toda relación rota sería un fracaso personal — y el desenlace quedaría enteramente en manos de quien menos dispuesto esté.
También descarta sin ruido la otra mala lectura. La paz de aquí no es la ausencia de conflicto a cualquier precio; ese mismo capítulo acaba de decirles que no sean vencidos de lo malo, y la carta está llena de instrucciones que los volvieron impopulares. Lo que se exige es que la negativa, si la hay, venga del otro lado.
No como el mundo la da
La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
La cláusula del medio hace más trabajo del que su tamaño sugiere. Jesús distingue lo que ofrece de lo que la palabra significa normalmente, y su auditorio tenía una comparación muy concreta en la cabeza: la pax romana, que era real, valiosa y sostenida por guarniciones. La paz del mundo en aquel sitio era la ausencia de guerra, mantenida por fuerza abrumadora y disponible a cambio de sometimiento.
Habla la última noche, a unos hombres que en unas horas lo verán detenido, y casi todos ellos morirían de manera violenta antes de acabar su vida. Cualquier promesa de paz entendida como ausencia de problemas habría quedado desmentida casi de inmediato. La salvedad es lo que vuelve la frase sostenible.
Fíjate también en los dos mandatos que van pegados. No se turbe vuestro corazón no predice que no vaya a pasar nada turbador. Es una instrucción sobre qué hacer con el corazón cuando pase.
Gobierne, o arbitre
Colosenses usa un verbo cuyo sentido original se pierde en casi todas las traducciones: Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
El griego es brabeuo, y no significa reinar. Significa hacer de árbitro: el brabeus era el juez de los juegos, el que concedía el premio y resolvía los resultados disputados. Pablo no describe la paz como un monarca instalado en el pecho, sino como un juez de campo: aquello que decide entre opciones enfrentadas cuando no está claro cuál tomar.
Por eso el versículo sigue hacia un cuerpo y no hacia un individuo. sois llamados en un cuerpo — las disputas que se arbitran son entre personas. Colosenses acaba de dedicar varios versículos a cómo deben tratarse los miembros de una comunidad, y la paz que gobierna es el criterio de desempate en ese contexto, no una tranquilidad privada.
Guardado, y por quién
La promesa de Isaías es condicional, y la condición es una postura antes que un logro: Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Detrás de completa paz el hebreo dice shalom shalom: la palabra repetida, que es como el hebreo forma un superlativo.
La segunda mitad merece una nota, porque aquí la Reina-Valera eligió una imagen y el hebreo tenía otra. Donde el texto dice persevera, el original trae samuk, palabra que se usa de una viga apoyada contra un muro o de una mano que descarga su peso sobre algo. No es una palabra sobre concentración ni sobre constancia: es una palabra sobre apoyarse. El castellano sugiere un pensamiento que aguanta; el hebreo sugiere uno que se recuesta, que es bastante menos esforzado de lo que suena.
El salmo empareja la paz con la fuerza en una sola línea y hace de las dos un regalo: Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz. Ninguna de las dos se describe como un estado que el pueblo alcanza. Las dos se entregan, y se ponen una al lado de la otra como si fueran la misma clase de cosa.
Una paz que no se puede justificar
Pablo añade su propia salvedad, y es la más extraña de la página: Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
La cláusula suele oírse como elogio: una paz tan buena que no hay cómo describirla. El griego es más concreto. Hyperechousa significa exceder, sobrepasar, ir más allá; y aquello que sobrepasa es el nous, la mente, la facultad que saca cuentas. Pablo no dice que la paz sea indescriptiblemente agradable. Dice que no se llega a ella razonando, y que por tanto no se puede justificar por las circunstancias.
Y el verbo que eligió la Reina-Valera ayuda: sobrepuja es palabra de subasta, de quien ofrece por encima de otro. La paz no gana el argumento; lo deja atrás.
Es el complemento exacto de la promesa de dos párrafos atrás. La paz del mundo se justifica entera: la produce la fuerza, o el dinero, o que ahora mismo no vaya nada mal, y conocidas las entradas se puede predecir. Esta no funciona así, que es a la vez la razón de que valga la pena y la razón de que no sirva como prueba para nadie más.
El que no es una promesa
Proverbios aporta una frase que suena a garantía y no lo es: Cuando los caminos del hombre son agradables á Jehová, aun á sus enemigos pacificará con él.
Proverbios trabaja con patrones, no con leyes. Dice en otro sitio que el diligente gobernará y que la blanda respuesta quita la ira, y ninguna de las dos se cumple siempre; el libro describe cómo suele funcionar el mundo, en el tono confiado que usa ese género. Leído como promesa, este versículo lo desmienten casi todos los profetas y el Nuevo Testamento entero, donde agradar a Dios es repetidamente lo que produce enemigos en vez de apaciguarlos.
Leído como patrón resulta razonable y bastante ordinario: la integridad tiende, con el tiempo, a desarmar la oposición. Esa lectura además lo deja compatible con Romanos, que admite la posibilidad de que la paz no llegue y dice dónde termina tu responsabilidad cuando no llega.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la paz?
Jesús hace una distinción que casi todos pasan por alto: mi paz os doy; no como el mundo la da. Sea lo que sea lo que ofrece, deja claro que es algo distinto de lo que el mundo llama con esa palabra.
¿Cuál es el versículo más citado sobre la paz?
Juan 14:27 — “La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
¿Promete la Biblia paz con todo el mundo?
Romanos 12:18 está cuidadosamente acotado: «Si se puede hacer, cuanto está en vosotros». Dos límites antes de la instrucción. El primero concede que puede no ser posible; el segundo confina la obligación a tu lado. Sin ellos el versículo se vuelve una exigencia de conseguir la paz, y el desenlace queda en manos de quien menos dispuesto esté.
¿Qué significa la paz «que sobrepuja todo entendimiento»?
No que sea indescriptiblemente agradable. El griego significa exceder o sobrepasar, y lo que sobrepasa es la mente, la facultad que saca cuentas. Pablo dice que a esa paz no se llega razonando y que por tanto no se puede justificar por las circunstancias, que es justo lo contrario de la paz que suministra el mundo.
Temas relacionados
Escritura: Reina-Valera 1909, dominio público. Última actualización: 15 de agosto de 2026.